Hamás aprueba acuerdo que Israel había aceptado y ahora rechaza / ¿Cuáles son los términos? / ¿Cuáles las objeciones? / Y siguen hablando con Hamás…
TÉMORIS GRECKO|mundoabierto.info |MAY 08, 2024. Esta actualización es enviada por adelantado a nuestros suscriptores de pago a las 09 horas. A las 14 horas, el acceso libre será total para toda la audiencia.
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Esta animación, producida por el medio turco TRT, muestra la manera en que Israel ha ido empujando a la población de Gaza, a un costo extraordinario en vidas, hasta apretujarla en Rafah, en el extremo sur de la estrecha Franja.
Desde febrero, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha estado amenazando con lanzar la temida ofensiva sobre Rafah, donde se aprietan un millón y medio de palestinos, la mayor parte de ellos en frágiles tiendas de campaña que no ofrecen ninguna protección ante las explosiones y las lluvias de metralla.
Arrojar una bomba sobre los campamentos es igual a hacerlo sobre multitudes de personas. Sobre civiles agotados tras siete meses de guerra, hambre, sed, heridas y enfermedades. Es lo que en Mundo Abierto advertimos desde entonces que sería un genocidio sobre el genocidio.
Los avisos sobre la gravedad de las consecuencias de tal ofensiva no solo han sido hechos por países favorables a los palestinos o neutrales, ni de las organizaciones humanitarias que trabajan sobre el terreno y que Israel odia, sino de sus propios aliados y cómplices en el genocidio, Estados Unidos, Gran Bretaña y la Unión Europea (con escasas consecuencias prácticas: la única es que Washington “pausó” ayer martes la entrega de un cargamento de 3 mil 500 bombas… dos semanas después de haber aprobado una ayuda de 14 mil millones de dólares en armamento).
Pero Netanyahu ha hecho una costumbre de desechar como trapo sucio cualquier señalamiento externo, incluso los del presidente Biden.
En la noche del lunes al martes, entre bombardeos, tanques israelíes ocuparon el paso fronterizo de Rafah con Egipto, que era la única conexión de Gaza con el mundo que no está controlada por Tel Aviv y el principal acceso de ayuda humanitaria.
Este miércoles, la UNRWA denunció que el flujo de ayuda había sido totalmente interrumpido. Tel Aviv afirma que lo abrirá de nuevo, y que en el futuro el paso de Rafah -formalmente bajo soberanía gazatí y egipcia- será controlado por una empresa privada estadounidense de mercenarios.
Miles de palestinos están escapando de la parte oriental de Rafah. Israel espera que toda la población (2 millones 300 mil personas) se concentre en Al Mawasi, un pedazo de arena junto al mar de un kilómetro de ancho y doce de largo.
Primero sí, luego mejor no
En la argumentación del gobierno israelí, su interés por alcanzar un pacto que permita la liberación de los rehenes es genuino pero el de la milicia islamista Hamás, no.
Sin embargo, tantos los familiares de los rehenes israelíes, que son reprimidos en las calles al manifestarse para exigir un cese al fuego, como los observadores afirman que Netanyahu se las arregla para sabotear el diálogo cada vez que parece acercarse un acuerdo.
A fines de la semana pasada, por ejemplo, el primer ministro redobló sus amenazas de que estaba apunto de iniciar la ofensiva sobre Rafah, con o sin acuerdo, y ordenó la evacuación de cientos de miles de civiles que están en la parte oriental de la zona, lo que llevó a Hamás a declarar que no seguiría conversando en esas condiciones.
Eso ocurrió cuando ya se discutía un texto que tenía la aprobación de Israel, y Netanyahu sostuvo que si Hamás no lo aprobaba, era porque rechazaba la paz.
Entonces los islamistas, el lunes por la noche, sorprendieron al declarar que aceptaban esa propuesta, con algunas modificaciones mínimas de lenguaje hechas por los mediadores Qatar y Egipto.
De inmediato, los familiares de los rehenes salieron a manifestarse exigiendo que su gobierno confirmara su conformidad con el documento.
Y tras analizarlo, Estados Unidos sostuvo que las diferencias con la postura israelí se podrían salvar sin grandes dificultades.
Netanyahu se vio entonces empujado hacia una esquina.